EL BAILE, MI MAYOR PASIÓN
Mi
nombre es Mabel y desde muy pequeña puedo decir que presenté problemas que iban
enfocados a mi conducta, siempre fui una niña que batallaba mucho para dormir, lloraba bastante y cuando comencé a caminar acabó la
poca tranquilidad que les quedaba a mis
papás, puesto que no podían confiar en mí porque en cualquier momento era obvio
que iba a cometer alguna travesura, nunca podía estar quieta, siempre corría,
saltaba y hablaba en exceso, quería muchas cosas a la vez y no solía ser nada paciente.
Conforme pasó el tiempo y fui creciendo ellos miraron que yo
sobrepasaba su paciencia, ya que decían que no era muy normal que fuera tan
traviesa, así que por esa razón decidieron llevarme con psicólogo y durante algún
tiempo fuimos a terapias mis padres y yo, dentro de lo que cabe todo estaba
bien, ellos y el doctor decían que era una niña muy lista la cual tenía
demasiada energía y por ende tenían que buscar algo en lo que me pudiera
entretener, fue entonces cuando ellos decidieron darse a la tarea de buscar entre
mis habilidades algo para lo que fuera buena,
por esta razón puedo mencionar que fui a clases de natación, a un club
de tareas, a karate, etc. Pero sentía que esas cosas no me llenaban por
completo y seguía dando problemas.
Un día casualmente mi mamá paso por una academia de baile y
le llamo mucho la atención ver a niñas tan chiquitas bailando, por ello opto por
decirme que si quería ir, por supuesto le dije que no, a ella no le importo y
sin preguntarme me inscribió, yo me oponía a ir a esas clases y mi mamá se
rehusaba a llevarme, no hubo poder sobre humano que la hiciera cambiar de
parecer, así que con
el paso del tiempo me fui resignando y me fui aprendiendo las
coreografías de los bailes.
Sin embargo conforme pasaron los años le iba encontrando
sentido a todo lo que bailaba desde el ballet, folclor, jazz, hip hop y hasta
porrista llegue a ser, no supe en qué momento paso pero sin que yo me pudiera
dar cuenta el baile se fue convirtiendo en una de mis mayores pasiones, al
grado de convertirse en casi una adicción, ya que no existía un solo día que no
asistiera a mis clases de baile, no sé cómo explicarlo pero a través del baile
fui modificando mis conductas, aprendí a respetar y a seguir reglas, pero
principalmente aprendí a expresarme mediante los movimiento corporales.
De esto los más felices fueron mis padres, ya que gracias a
ello ya no generaba tantos problemas en mi casa, al contrario mi mamá utilizo a su favor que me gustara tanto
bailar para poder chantajearme y decirme que si no hacia esto o lo otro no me
llevaría a mis clases, debo reconocer que fue una estrategia muy buena.
Sin duda el baile se apodero de mi ser y a través de los años
le fui agarrando mucho amor, ya que como lo mencione anteriormente éste ha estado presente en mi vida desde que tengo noción, así que para
mí el bailar no solo es mover el cuerpo durante una coreografía, no es
tener la mejor técnica, ni el mejor profesor, bailar es mucho más que eso, es
un sentimiento, es poder acariciar el alma y para muchos es un estilo de vida.
Bailar es enseñar que sigue vivo mi corazón, es sacar a flote o expresar todo
lo que llevamos en lo más profundo de nuestro ser, además debo reconocer que
indiscutiblemente modifica mis estados de ánimo y me hace muy feliz.
Desgraciadamente
conforme paso el tiempo tuve que inclinarme a mis estudios universitarios y
como la escuela en la que actualmente asisto es de turno vespertino tuve que
dejar de bailar en las academias a las cuales estaba inscrita. Debo mencionar
que en un principio esto entrar a la universidad fue muy triste y difícil para
mí, sin embargo actualmente ya me acostumbre a no asistir a las escuelas de
baile a las que antes iba, lo cual no significa que haya abandonado mi pasión,
al contrario las personas que me conocen regularmente se ríen de mí porque
bailo en cualquier lugar y momento siempre y cuando haya música, sin importar
que tenga o no pareja de baile, en verdad es algo que no sé explicar pero cada
que bailo me siento libre, me pongo de mejor humor.
Para
finalizar puedo concluir que uno de mis más grandes sueños es que dentro de
algunos años más al culminar mis estudios universitarios, pueda comenzar una nueva
carrera enfocada a la educación artística, de esta forma si se me llegara a
presentar la oportunidad de trabajar como maestra de baile y expresión corporal
en alguna otra institución me gustaría poder hacerlo y porque no dentro de unos
años más poder crear mi propia academia de baile la cual funcione por las tardes y yo misma sea
la que imparta las clases.
No hay comentarios:
Publicar un comentario