jueves, 4 de diciembre de 2014

MI VIVENCIA PERSONAL



EL BAILE, MI MAYOR PASIÓN

Mi nombre es Mabel y desde muy pequeña puedo decir que presenté problemas que iban enfocados a mi conducta, siempre fui una niña que batallaba mucho para dormir, lloraba bastante y cuando comencé a caminar acabó la poca tranquilidad que les quedaba  a mis papás, puesto que no podían confiar en mí porque en cualquier momento era obvio que iba a cometer alguna travesura, nunca podía estar quieta, siempre corría, saltaba y hablaba en exceso, quería muchas cosas a la vez  y no solía ser nada paciente.

Conforme pasó el tiempo y fui creciendo ellos miraron que yo sobrepasaba su paciencia, ya que decían que no era muy normal que fuera tan traviesa, así que por esa razón decidieron llevarme con psicólogo y durante algún tiempo fuimos a terapias mis padres y yo, dentro de lo que cabe todo estaba bien, ellos y el doctor decían que era una niña muy lista la cual tenía demasiada energía y por ende tenían que buscar algo en lo que me pudiera entretener, fue entonces cuando ellos decidieron darse a la tarea de buscar entre mis habilidades algo para lo que fuera buena,  por esta razón puedo mencionar que fui a clases de natación, a un club de tareas, a karate, etc. Pero sentía que esas cosas no me llenaban por completo y seguía dando problemas.

Un día casualmente mi mamá paso por una academia de baile y le llamo mucho la atención ver a niñas tan chiquitas bailando, por ello opto por decirme que si quería ir, por supuesto le dije que no, a ella no le importo y sin preguntarme me inscribió, yo me oponía a ir a esas clases y mi mamá se rehusaba a llevarme, no hubo poder sobre humano que la hiciera cambiar de parecer,  así  que con  el paso del tiempo me fui resignando y me fui aprendiendo las coreografías de los bailes.

Sin embargo conforme pasaron los años le iba encontrando sentido a todo lo que bailaba desde el ballet, folclor, jazz, hip hop y hasta porrista llegue a ser, no supe en qué momento paso pero sin que yo me pudiera dar cuenta el baile se fue convirtiendo en una de mis mayores pasiones, al grado de convertirse en casi una adicción, ya que no existía un solo día que no asistiera a mis clases de baile, no sé cómo explicarlo pero a través del baile fui modificando mis conductas, aprendí a respetar y a seguir reglas, pero principalmente aprendí a expresarme mediante los movimiento corporales.

De esto los más felices fueron mis padres, ya que gracias a ello ya no generaba tantos problemas en mi casa, al contrario mi mamá  utilizo a su favor que me gustara tanto bailar para poder chantajearme y decirme que si no hacia esto o lo otro no me llevaría a mis clases, debo reconocer que fue una estrategia muy buena.   

Sin duda el baile se apodero de mi ser y a través de los años le fui agarrando mucho amor, ya que como lo mencione anteriormente éste ha estado presente en mi vida desde que tengo noción, así que para mí el bailar  no solo es mover el cuerpo durante una coreografía, no es tener la mejor técnica, ni el mejor profesor, bailar es mucho más que eso, es un sentimiento, es poder acariciar el alma y para muchos es un estilo de vida. Bailar es enseñar que sigue vivo mi corazón, es sacar a flote o expresar todo lo que llevamos en lo más profundo de nuestro ser, además debo reconocer que indiscutiblemente modifica mis estados de ánimo y me hace muy feliz.

Desgraciadamente conforme paso el tiempo tuve que inclinarme a mis estudios universitarios y como la escuela en la que actualmente asisto es de turno vespertino tuve que dejar de bailar en las academias a las cuales estaba inscrita. Debo mencionar que en un principio esto entrar a la universidad fue muy triste y difícil para mí, sin embargo actualmente ya me acostumbre a no asistir a las escuelas de baile a las que antes iba, lo cual no significa que haya abandonado mi pasión, al contrario las personas que me conocen regularmente se ríen de mí porque bailo en cualquier lugar y momento siempre y cuando haya música, sin importar que tenga o no pareja de baile, en verdad es algo que no sé explicar pero cada que bailo me siento libre, me pongo de mejor humor.

Para finalizar puedo concluir que uno de mis más grandes sueños es que dentro de algunos años más al culminar mis estudios universitarios, pueda comenzar una nueva carrera enfocada a la educación artística, de esta forma si se me llegara a presentar la oportunidad de trabajar como maestra de baile y expresión corporal en alguna otra institución me gustaría poder hacerlo y porque no dentro de unos años más poder crear mi propia academia de baile  la cual funcione por las tardes y yo misma sea la que imparta las clases.

 


No hay comentarios:

Publicar un comentario